martes, 22 de abril de 2014

CHICHO IBAÑEZ SERRADOR – 1, 2, 3 … RESPONDA OTRA VEZ

¿Quién no ha oído hablar de Chicho, el gran creativo que nos entretuvo y nos entretiene con muchas de sus creaciones, con tantos y tantos trabajos con los que nos hizo soñar?, ¿quién no vio UN, DOS, TRES, en más de una ocasión y se divirtió con todos aquellos personajes que nos hacían pasar tan buenos ratos?, ¿puede pasar desapercibido un señor con tantos valores como los que tiene Chicho Ibañez?


Sinceramente, me siento muy orgulloso de que gran parte de mi vida haya estado acompañada de la obra de este gran creativo, de esta magnífica figura que nos ha proporcionado a todos un caudal de entretenimiento incalculable. Un señor que ha sabido plasmar su infatigable imaginación en una gran cantidad de trabajos, en una obra majestuosa, en la obra de su vida.

Narciso Ibáñez Serrador, o mejor Chicho, nació en Uruguay, en la ciudad de Montevideo cuando transcurría el día 4 de julio de 1935, cuando sus padres Pepita Serrador y Narciso Ibañez Menta estaban de gira por tierras americanas. De este modo, ya desde muy pequeño, Chicho se acostumbró a viajar por todo el mundo de la mano de sus padres en sus funciones teatrales. Con ocho años, realiza su primer papel doblando para los países de lengua hispana, al conejo Tambor, en la película Bambi.


A causa de una enfermedad en la sangre llamada púrpura hemorrágica que padecía Chicho, su infancia fue dura. No podía jugar con los niños de su edad y estaba obligado a permanecer en la clase y en su casa durante largas y largas horas del día. Debido a ello, adquirió una afición por la lectura que le hizo potenciar su ya magnífica imaginación y creatividad.

Se trasladó a España a la edad de 18 años y ahí empieza un nuevo periplo aventurero por el mundo. Se enamoró de la hija de unos diplomáticos que vivían en El Cairo y para poder verla tuvo que trabajar como camarero, fotógrafo de prensa, contador de chistes en cabarets, guía turístico, etcétera.

Posteriormente decidió dedicarse por completo al teatro, donde trabajó como maquinista, electricista, apuntador, regidor, etcétera, conociendo a fondo esta disciplina artística. Además, se formó como autor y actor pero tuvo que trasladarse a Buenos Aires, Argentina a ver si allí se estrenaban sus obras (en España no hubo suerte).


A partir de ese momento empezó una vida plagada de éxitos, en la que participó como actor en diferentes obras teatrales y películas, como escritor de novelas radiofónicas, autor de comedias y de historias de terror, productor de televisión, etcétera, etcétera. Chicho Ibañez firma todos sus trabajos literarios con el seudónimo de Luis Peñafiel.

Chicho Ibáñez creó diferentes programas para televisión como fueron: Obras maestras del terror, Cuentos para mayores, Estudio 3, Mañana puede ser verdad, Historias para no dormir, Historias de la frivolidad, 1 2 3 responda otra vez, Hablemos de sexo y Luz roja. En diciembre de 2003 el mítico 1 2 3, apedillado en esta ocasión ¡A leer esta vez!

En el año 1968 fue nombrado Director de Programas para el Exterior de Televisión Española, y en 1974 fue nombrado Director de Programas de Televisión Española.


En el año 2000 recibió el Premio Lope de Vega, por su obra El Águila en la Niebla. También fue galardonado por el Premio Toda una Vida de la Academia de las Ciencias y las Artes de Televisión. Fue reconocido en cuatro ocasiones con el Premio Ondas y, en 2003, con motivo del cincuenta aniversario de los Ondas, recibió el Ondas de Oro a su brillante e infatigable trayectoria profesional.


Personalmente, y si ustedes me lo permiten, agradezco a este fantástico creativo todo el trabajo que nos ha regalado, bien sea en cine, teatro, bibliografía, televisión y radio, pero le quiero agradecer de forma especial la creación del Programa 1, 2, 3, de las hermanas Hurtado, de la Ruperta, del Coche, de Kiko Ledgard y tantos otros protagonistas de aquel magnífico programa que entretuvo tantas noches con tantos buenos momentos y tantas risas.

Un fuerte abrazo Chicho, un millón de gracias por tu grandeza.